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México reutiliza 70% de sus celulares y supera a Estados Unidos y Canadá

2026-10-08 13:51:30 - MUNDO

Alrededor de 70% de los celulares en México entra en un ciclo adicional de uso después del primero, la proporción más alta de Norteamérica, según el informe Missing Signal de la Fundación Ellen MacArthur. La reparación y el mercado de segunda mano permiten que los equipos sigan funcionando antes de convertirse en residuos. En Canadá, la proporción alcanza 64%; en Estados Unidos es de 50 por ciento.

La segunda vida comprende teléfonos revendidos y equipos entregados a familiares, además de aquellos que vuelven a utilizarse después de una reparación o reacondicionamiento.

El estudio, publicado con la Comisión para la Cooperación Ambiental, utiliza un modelo de RTI International para estimar los recorridos de teléfonos inteligentes. La investigación incluyó consultas con más de 90 actores de los tres países entre abril y septiembre de 2025.

En México, buena parte de la reparación y reventa ocurre en el sector informal. El informe reconoce que estas actividades conservan el valor de los aparatos, aunque identifica limitaciones para documentar qué sucede con ellos cuando termina su último uso.

La vida de un celular puede extenderse a cuatro o cinco años, según las investigaciones que recoge el informe de la Fundación Ellen MacArthur, aunque habitualmente se reemplaza cada dos o tres. El documento advierte que la falta de actualizaciones y las dificultades para sustituir piezas pueden acortar ese tiempo. La duración depende del modelo y de su estado de conservación.

El estudio explica que perder actualizaciones o compatibilidad dificulta la reutilización segura, incluso en equipos físicamente duraderos. Antes de comprar un smartphone, conviene consultar el plazo de soporte del modelo exacto en la documentación del fabricante.

La fundación identifica también obstáculos de diseño que encarecen las reparaciones. Algunas baterías y pantallas están adheridas, por lo que retirarlas exige procedimientos especializados. Las restricciones digitales sobre piezas también pueden complicar el reemplazo de los componentes.

El almacenamiento prolongado reduce las posibilidades de una segunda vida. Mientras el celular permanece guardado, su batería se deteriora y pierde valor de reventa. Si ya fue sustituido y carece de un uso definido, evaluar su entrega a otra persona permite aprovecharlo mientras conserva el soporte.

Un celular usado puede conservar una buena apariencia y tener una batería que necesita reemplazo. Apple recomienda consultar su capacidad máxima en la configuración del iPhone y revisar el historial de piezas y reparaciones, cuando el modelo permite acceder a esa información. Antes de comprarlo, también debe comprobarse que el dueño anterior haya retirado el Bloqueo de activación, que impide a otra persona utilizar el teléfono.

En México, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones ofrece una herramienta para consultar si el celular está reportado como robado mediante su IMEI, el código que identifica a cada aparato. La consulta permite revisar ese antecedente antes de pagar por un equipo de segunda mano.

La información que ofrecen los vendedores sobre el estado de los teléfonos varía. El informe de la Fundación Ellen MacArthur muestra que los criterios para clasificarlos son voluntarios y se aplican de manera desigual entre empresas. Esto dificulta comparar los equipos y obliga a compradores y negocios a gastar más en comprobar sus condiciones.

Una tienda que vende un celular usado debe informar esa condición y dejarla indicada en el producto o en el comprobante de compra, de acuerdo con la Ley Federal de Protección al Consumidor. Si ofrece garantía, ésta debe durar al menos 90 días desde la entrega. El comprador debe recibir por escrito qué cubre y dónde reclamar si el equipo falla.

Al comprar por internet, conviene comprobar si el vendedor acepta devoluciones y cuánto tiempo da para solicitarlas. Guardar el anuncio y el comprobante ayuda a respaldar una reclamación si el teléfono llega en condiciones distintas de las ofrecidas.

El temor a que alguien acceda a la información personal es una de las razones por las que los usuarios guardan sus celulares en lugar de venderlos o entregarlos, según la Fundación Ellen MacArthur. Durante ese tiempo, los equipos pierden valor y disminuyen sus posibilidades de volver a utilizarse.

Antes de vender o regalar un teléfono, es necesario transferir la información que se desea conservar y borrar el contenido del aparato. En iPhone, Apple recomienda cerrar sesión en la cuenta y utilizar la opción Borrar contenido y configuración. Este procedimiento también desactiva el Bloqueo de activación para que otra persona pueda usarlo.

En los Galaxy, Samsung indica que el restablecimiento de fábrica elimina los datos personales almacenados en el equipo. Debe hacerse desde los ajustes siguiendo las instrucciones del modelo. Si se utilizan otros métodos de borrado, el teléfono puede exigir la cuenta de Google del propietario anterior antes de permitir su uso.

La reparación y reventa permiten aprovechar durante más tiempo los recursos empleados en fabricar un celular. Según las investigaciones citadas por el informe, alrededor de 80% de las emisiones asociadas al equipo se genera antes de que llegue a manos del usuario.

La recuperación de sus materiales es mucho menor, ya que el modelo estima que alrededor de 42% de los teléfonos mexicanos entra finalmente a la cadena de reciclaje y que sólo 4% de sus materiales vuelve al mercado nacional. México concentra su capacidad en el acopio y el procesamiento inicial, con opciones limitadas para recuperar metales de alto valor dentro del país.

Bajo las condiciones consideradas por el estudio, 410 millones de celulares llegarán al final de su vida útil hacia 2040 en México. Parte de sus componentes sale al extranjero para recibir tratamiento. El informe registra esos materiales como exportaciones porque carece de información suficiente para determinar qué ocurre con ellos después de cruzar la frontera.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

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